Baloncesto | Las tablas de Daimiel
Stern, preso por sus amenazas a los Spurs
Antoni Daimiel
El partido estelar de la semana en la NBA que disputaron Miami y San Antonio, televisado por TNT a nivel nacional en EE UU, se vio sacudido por la decisión previa del entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, de dar descanso y enviar a casa a cuatro de sus jugadores titulares (Duncan, Parker, Ginóbili y Green). La decisión se anunció públicamente cuatro horas antes del partido. La TNT se sintió mancillada y la prensa reaccionó con virulencia hacia Popovich entre el chasco y el desencanto.
La reacción de la Liga. Justo antes del partido, ante el revuelo y la probable presión por malestar de la TNT, David Stern ofreció una disculpa pública a los aficionados, señalando que la decisión de los Spurs era inaceptable y que la NBA respondería con "sanciones sustanciales". Ayer cumplió su palabra y le impuso a la franquicia de Texas una multa notable, 250.000 dólares, en base a una norma de 2010. El partido, de manera sorprendente, lo dominaron los Spurs y sólo en los dos últimos minutos Miami pudo imponerse.
Queja de los calendarios. Popovich, como Mourinho, se siente perjudicado por el calendario y tomó una medida más transcendente y efectiva que la de denunciarlo en rueda de prensa, algo que le hubiera acarreado posiblemente una sanción importante. A Popovich le parece indignante que su equipo tenga que enfrentarse a Miami en su sexto partido en nueve días, todos en ciudades diferentes, mientras los Heat no habían jugado desde el sábado. San Antonio ha disputado 17 partidos en 30 días, 11 de ellos fuera de casa. Y en febrero pasarán otros 18 días fuera para jugar 9 duelos.
