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Las mejores historias NBA por el Día del Padre: Barry, Curry...

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DÍA DEL PADRE

Las mejores historias NBA por el Día del Padre: Barry, Curry...

Stephen Curry besa a su hija Riley Curry que se encuentra en brazos de Dell, padre y abuelo, respectivamente.

David Richard

USA Today Sports

La NBA tiene grandes sagas de padres y hijos que han jugado y juegan en la Liga. Por el Día del Padre te contamos algunas de las mejores.

Como cada año, el 19 de marzo se celebra el Día del Padre y en la NBA saben mucho de eso. Grandes sagas familiares de padres e hijos han escrito grandes páginas en la historia de la Liga. Os narramos las más relevantes.

La familia Barry, un caso único en la historia

Si hay una familia con motivos para celebrar el Día del Padre NBA esos son los Barry. Rick, el patriarca y miembro del Hall of Fame, entró en la lista de los 50 mejores de la historia que elaboró la NBA por su 50 aniversario. Jugó entre 1965 y 1980 y fue campeón y MVP de las Finales en 1975 con Golden State Warriors además de 8 veces all star.

Casado tres veces, tiene seis hijos, cuatro con su primera mujer… y tres exjugadores de la NBA: Jon, Brent y Drew. Dos de ellos, Jon y Drew, jugaron como él en los Warriors. Y otra vez como él, Jon y Brent agotaron su trayectoria NBA en Houston Rockets. Además, el suegro de Rick Barry, Bruce Hale, también fue jugador y vivió (1948-1951) el paso de la BAA a la NBA.

Padres e hijos luciendo anillos

Los Barry tienen también una de las cuatro parejas padre-hijo en las que ambos han sido campeones de la NBA como jugadores: Rick con los Warriors y Brent (ganador del concurso de mates en 1996) dos veces con los Spurs. Las otras tres: primero Matt Goukas Jr y Matt Goukas Sr (el padre en 1947 con Philadelphia Warriors y el hijo en 1967 con Philadelphia 76ers), y después los Walton (Bill con los Blazers y los Celtics y Luke dos veces con los Lakers) y por último los Thompson: Mychal con los Lakers en 1987 y 1988 y Klay con los Warriors en 2015.

Los Rivers: un hijo a las órdenes de su padre

Austin Rivers fue número 10 del draft de 2012 (New Orleans Hornets). En NOLA nunca explotó y ha relanzado su carrera (al menos como suplente competente) en Los Angeles Clippers… a las órdenes de su padre, Doc Rivers. Nunca antes en toda la historia de la NBA un padre había tenido a su hijo en la plantilla a la que entrenaba. En su momento se habló de hasta qué punto podía ser problemático pero las cosas se han sucedido hasta ahora con normalidad… o con toda la normalidad que alcanza una franquicia como la angelina, siempre convulsa.

Cuatro han entrenado contra sus hijos

Si solo hay un caso de un padre entrenando a un hijo, se han dado cuatro en los que el progenitor se ha encontrado con su descendiente en la plantilla contraria. El primero fue Butch Van Breda Kolff que dirigió a su hijo Jan, que jugó en la NBA entre 1977 y 1983. Los siguientes casos ya forman parte de la edad moderna: Mike Dunleavy Sr y Mike Dunleavy Jr, George Karl y Coby Karl y, otra vez los Rivers, en este caso antes de que Autin recalara en los Clippers con Doc, cuando todavía jugaba en Nueva Orleans.

De tal palo, tal astilla

A lo largo de la historia de la NBA ha habido unos cuantos casos de padres e hijos que han vestido la misma camiseta. Especialmente en Nueva York, donde ha habido tres casos: Henry Bibby y Mike Bibby, Al McGuire y Allie McGuire y Ernie Vandeweghe y Kiki Vandeweghe.
Otros casos: Mike Dunleavy Sr y Mike Dunleavy Jr en Milwaukee Bucks, Ron Brewer y Ronnie Brewer en Chicago Bulls, John Lucas y John Lucas III en Houston Rockets, Walker Russell Sr y Walker Russell Jr en Detroit Pistons, Collis Temple y Garrett Temple en San Antonio Spurs.

Los Booker contra las leyendas

Devin Booker solo tiene 20 años y ya es un anotador de condiciones muy especiales. Juega en los Suns y es hijo de Melvin Booker, que pasó brevemente por la NBA en los 90 y que todavía jugaba en Italia en la temporada 2007-2008. La precocidad de Devin y la longevidad de Kobe Bryant y Kevin Garnett hizo posible que padre e hijo se enfrentaran como jugadores a esas dos leyendas que se retiraron el pasado verano.

Los Splash Brothers mejoraron la especie

Klay Thompson llegó a la NBA como un gran tirador pero sobre todo como hijo de Mychal, primer número 1 de draft (1978) nacido fuera de Estados Unidos (Bahamas). Mychal pasó por Blazers y Spurs antes de ganar dos anillos a base de poner pegamento en las zonas con los Lakers del Showtime (1987 y 1988). Stephen Curry se empezó a ganar en Davidson el derecho a ser algo más que el hijo de un notable tirador como Dell Curry, que jugó en la NBA entre 1986 y 2002. Stephen nación en Akron, en el mismo hospital que LeBron, porque Dell Curry jugaba por entonces en Charlotte Hornets, donde llegó a ser máximo anotador histórico. Steph llegó a la NBA en 2009 y Klay en 2011. Juntos formaron los Splash Brothers en los Warriors: campeones en 2015 y la mejor pareja de tiradores que jamás se ha reunido en una pista de baloncesto. El hermano de Stephen, Seth, ha luchado para librarse de la sombra de su hermano y hacerse un sitio en la NBA. Lo está logrando ahora en Dallas Mavericks.

La pareja de los ’10.000’

Jalen Rose, el miembro de los Fab Five de Michigan que jugó en la NBA entre 1994 y 2007, anotó en su carrera 13.220 puntos. Su padre, Jimmy Walker, un guard que jugó en Detroit y Kansas City entre 1967 y 1976, anotó 11.655. Son el único caso de padre e hijo en el que ambos han llegado a los 10.000 puntos anotados en la NBA. Eso sí, la paternidad fue solo biológica ya que Jimmy dejó a la madre de Jalen antes de que este naciera y nunca formó parte de su vida. Por eso ni siquiera comparten apellido.

JellyBean acabó siendo ‘el padre de…’

Apodado JellyBean, Joe Bryant era un buen jugador: jugó en Philadelphia, San Diego y Houston y pasó después por Italia. Cuando estaba en Philly nació su hijo, que llegaría a ser incuestionablemente mejor que él: Kobe Bean Bryant, cinco veces campeón, 18 all star y tercer máximo anotador de la historia de la NBA.

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